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sábado, 10 de abril de 2010

Conversaciones con el Fadux Odenrick

- ¿Qué haces esta noche?
- No sé
- ¿Por qué haces esto?
- No sé
- ¿Cuándo te vas?
- No sé
- ¿A quién odias?
- A todos
- ¡Qué triste es odiar a todo el mundo! ¿A quién quieres?
- No sé
- Siempre vas vistiendo como, viviendo como...
- Es lo que hay, mis odios no suelen ser exigentes.
- Me aburres...
- Fadux Odenrick, yo sé que tú eres de los que miran en los accidentes.
- Perdona, Gordon Comstock, pero aquí estamos hablando de ti, y tú tienes un problema.
- ¿Qué dices?
- Sí, un problema.
- ¿Qué problema?
- Ella, Emma Coneja.
- El tiempo lo curará todo.
- Bueno, no te preocupes. Dicen que el verdadero amor siempre acaba encontrándote y buscándote por mucho que os separéis. ¿Qué es para ti ese verdadero amor, Gordon?
- Alguien con quien nunca me pueda cansar de hablar, Fadux Odenrick, que siempre tenga un libro, un disco... lo demás da igual!
- Tienes dos problemas entonces.
- ¿Otro más?
- No eres tan "importante" como te crees.
- No has descubierto nada, Fadux Odenrick. Yo sólo busco alguien con quien asociarme, con el que pueda hablar en fax, como los módems, y que sea una esponja!
- Me voy, Gordon, me aburres...

Otra vez sólo, al final lo he conseguido. Ni ella, ni ella, ni ella... nadie. Ni siquiera soy capaz de seguir algo que me gusta...
Ahora que lo pienso, no me gusta escribir en primera persona, la segunda persona te hace sentir mucho mejor... Puedes cambiar de persona de la misma manera que cambias de tiempo; aunque cambiar de tiempo es muchísimo mejor, no tiene comparación con nada. Puedes ir a los 60, visitar la París modernista, darte una vuelta por el Frente de Aragón y visitar a George Orwell, e incluso conocer a Aristóteles Sócrates Onassis!

Si cambias de tiempo, cambias de todo.
Ya ni siquiera te entran ganas de llorar.
Ella es feliz así. Lo mejor es no causarle más problemas.
Ojalá pudieras besarla y desnudarla de nuevo, aunque eso no ayudaría a nada.
Ella no es para ti. Ella quiere vivir; tú eres un viejo cascarrabias.

Ahora que lo pienso... lo que da de sí una caída...



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