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martes, 17 de febrero de 2009

Recuerdos Gornalescos de uno.

A veces me entran unos ataques de nostalgia que ya los quisieran para sí los caballos con sus depresiones. Que se yo, me acuerdo del instituto, de cuando era chico (bueno, quien dice chico dice hace 4 años o asín, que uno es un mozalbete barbilampiño todavía) y lo único que me importaba en mi vida era ganar la Liga Máster del Pro 5 (la mejor creación del ser humano después de Irene, sin lugar a dudas), o bajarte al parque a echar la pachanga de todas las tardes, pero sobretodo, me importaba que llegara el verano y que me fuera el mesecito de rigor a mi querida Gornal, allende el país ese raro entre Francia y España (Laporta dixit); y muchas veces me iba después de cansinearles en demasía a mis padres, que me mandaban pallá pa que me callara de una puta vez, que era más cansino que levantar a un marrano a pulso.

La Gornal es un pueblecillo de... 200 habitantes? situado en Barcelona. Es el típico pueblo partido por la mitad por una carretera nacional, están los coches todo el día dando por culo.

Pero bueno, poco importa eso cuando uno llegaba allí, instalaba sus bártulos en sus aposentos, y ala, a disfrutar de un mes en la casa de mi tía Loli, con la compañía de los amigos del pueblo. Incontables recuerdos se vienen a mi cabeza cuando pienso en los meses pasados en La Gornal, las noches pasadas en la Calderilla, las tardes de merienda en casa la Cristina Peris (pobrecilla, que Jordi y yo le dejábamos el frigorífico más seco que la mojama), los baños en la piscina del Vicario, la Carretillada de L'Arboç, las partidas de ping-pong en el garage con el Ippi o cualquiera que pasara por allí, el Gamper de la irrupción de Messi en el Camp Nou con mi Indigena... Pero lo que más recuerdo eran las eternas tardes de Pro que nos echábamos en la casa del Jordi. Pro y Tekken 4, sólo eso catábamos, en una casa de dos plantas y que sólo tenía una tele, dos sofás y dos sillones ¿para qué más?

Hasta altas horas de la noche pasábamos el rato allí, y cuando nos aburríamos, pues o al ping-pong, o a pasar la tarde en los pueblos de al lao, o a la playa, tú; que allí estaba to al lao.

Míticas eran las instancias en casa de mi tía Loli y mi tío Miguel, a los que sabe todo el aquí presente (osease, yo), el aprecio que yo les tengo, coño, me acogía en su casa un mes, y encima siempre había alguna que otra escapada los fines de semana por ahí; que si a hacer una etapa del Camino, o cuando fuimos a Vic, al sitio ese raro donde hacíamos tirolina y demás cosas raras (bueno, a eso fuimos casi medio pueblo xD) peeeero ay amigo como se enfadaran!!! Las únicas personas a las que yo he temido de verdad cuando se enfadaban, y que no te pillaran, porque intimidaban, bueno, e intimidan todavía.
Recuerdo aún cuando un día, para hacer la gracia, al Ippi, el Miguelón y a mí nos dió por llegar a casa, y al más puro estilo Metal Gear, no avisar de que habíamos llegado y subir hasta nuestra habitación sin hacer ni un ruido. Lo conseguimos, y estábamos nosotros tan contentos con nuestro logro (40 puntos, al estilo de la XBOX 360 j0j0j0j0j0) cuando oímos la famosa frase: "Nenes, vosotros sois gilipollas". Si escuchabas eso, malo. xD

Bueno, me tengo que ir, que uno tiene cosas pendientes que hacer. No quería despedirme sin antes acordarme antes de todos los amigos de La Gornal: Jordi, Aaron, Alba, Cristina, Ippi, Miguelón, Hugo, Vicario, Javi... A ver si puedo ir este año, aunque sea unos días para ver que todos estáis bien.

Cuidaros, y un abrazo a todos.

1 comentario:

  1. jajaja niño que teneis a la tita Loli fritica...ains...ke recuerdos...jajajaaj me ha hecho gracia eso de " nenes, vosotros soys gilipollas " tipica frase jaja besos niño.inma

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