Yo he cazado el ciervo para hacerme un lienzo
De la flor saqué el pigmento y he moldeado el barro.
Yo rechacé el contrato y viví como un bohemio,
peleé como un guerrero, he vivido sin dinero.
Yo bajé al infierno para fundir el hierro,
he amado a mil mujeres, gaviotas, golondrinas y gorriones.
He bebido anís del mono, he masticado piedra,
he pisado un charco, lodazales y cloacas.
Yo he comido caca, YO HE COMIDO CACA.
Música para un mystique determinado
miércoles, 23 de marzo de 2011
sábado, 4 de diciembre de 2010
I Wanna Be Adored
Vivía a su manera. Hacía sólo lo que podía proporcionarle un placer sensitivo. Vivía para hacer feliz a sus sentidos. No le importaba que la gente lo mirara como un loco, vivía para su disfrute, vivía para sentirse bien consigo mismo, para tener su interior en paz. Y si no lo hacía, era yo el que tenía que aguantarlo.
Me hablaba de literatura, de exposiciones, de moda y un poco de arte y también de cine. Pero sobre todo le gustaba hablar de música. Amaba descubrir nuevos grupos que a saber de dónde los sacaba y nunca decía sus fuentes. Aseguraba que no podría vivir sin el sentido auditivo, que si algún día se despertara y sus orejas no estuvieran en su mesita noche, moriría de pena.
Aun así, lo que le gustaba era hablar, hablar sin parar, y escuchar, y escuchar sin parar, y volver a hablar... repetía mucho la siguiente frase: "Si hay algo de que hablar, hablamos. Y si no, hablamos por hablar". Y esa era su máxima. Despreciaba a la gente que no tenía gustos propios, despreciaba a la gente que respondía a las preguntas con un simple: "No sé". No podía con eso, le irritaba. La indiferencia le parecía la mayor forma de mediocridad y vulgaridad.
Pero claro, él tenía sus defectos. Tanto hablar le hacía olvidarse de sus quehaceres. Casi siempre eran meras formalidades sociales, las clásicas situaciones que todo el mundo hacía para quedar bien de cara a la galería, pero que a él le parecían simples fachadas en muchos casos. Se le olvidaba llamar para preguntar por cómo estaban sus amigos o su familia, pero no lo hacía porque no le importaran, simplemente, era así, un poco "despegado". También era muy despistado, casi nunca recordaba donde había dejado las cosas, pero se tomaba esto con soberbia, con altivez; decía que era normal que le pasaran esas cosas, que tenía demasiado de lo que pensar y que no le importaba, que tarde o temprano las encontraba.
Te aseguro que te estarás riendo desde donde estés mientras ves como te entierran, conociéndote, seguro que esta sonido del aire correr son tus carcajadas. Tus orejas las dejaste en la mesita de noche de Ella, por cierto, las tengo aquí y no sé que hacer con ellas.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
¿Por qué me llamas a estas horas?
"El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se han inventado, no se puede hacer nada mejor. No se puede hacer una cuchara que sea mejor que la cuchara. El libro ha superado la prueba del tiempo. Quizá evolucionen sus componentes, quizá sus páginas dejen de ser de papel, pero seguirá siendo lo que es."
Umberto Eco
Es su jersey, es el jersey. Sin el jersey, no es nada. Sin esa foto con ese jersey no es nadie. Sin ese nombre modificado para ocultarse en la red de redes mientras aparece en esa foto con ese jersey no existiría.
Es en ese jersey donde se cimienta su leyenda. Esa casi una obsesión ese jersey. El día que se haga inmortal, lo será por su jersey. El jersey se hará inmortal, la leyenda será para su jersey; lo demás será carne de cañón para el olvido. Nada le importará a la humanidad salvo el jersey. No existirá como recuerdo de un ser humano. Su ser será todo olvido y el jersey el único, el verdadero recuerdo. El jersey será imborrable.
La humanidad soy Yo. Yo, como representante de la humanidad, recuperaré tu olvido. Pero primero he de obtener la mayor forma de inmortalidad. El jersey. Ese jersey, y no otro, ha de ser mío.
Y cuando lo recupere, será sólo para mí. Tu olvido será mío y no haré nada por mostrar a las demás humanidades que hay dentro del jersey. Sólo yo disfrutaré de él. Y ciertamente, a nadie le importará.
sábado, 23 de octubre de 2010
Mis camEllos.
Son las 5 de la mañana, acabo de llegar de fiesta, y he llegado a casa con la "Cerca" el primer adelanto completo de Ellos en la cabeza; por suerte... ¡no consigue salir de mí!
El caso es que con Ellos yo siempre he tenido una buena relación. Quiero decir, siempre los he tenido ahí, en la recámara. Es como esos buenos amigos que aunque les des un poco de lado siempre estarán ahí para sacarte adelante.
Mi historia con Ellos empezó más o menos (no lo recuerdo exactamente muy bien) en 2003 o así. Recuerdo que a finales de ese verano, en el canal local de Andújar echaban Fiesta TV (sí, ese canal cani) en el que se colaban algunas cositas que a mí me llamaban la atención. Por esa época yo seguía muy flipado con el One de The Beatles, mi regalo de reyes de hacía dos años, e internet no había llegado a mi casa aun. El caso es que una vez vi un videoclip en que unos chavalines se reían de un muerto en su ataúd porque a este no le había ido muy bien en su "exitosa" vida. Pues eso, que a mí con 13 años, y con lo poquito que llegaba a casa de música diferente, eso me flipaba. Recuerdo mañanas enteras esperando poder volver a escuchar otra vez esa canción (¡sí, era Campeón!) y tener que tragarme a gente como Antonio Orozco o Melendi que ya por ese tiempo me resultaban un poco cansinos.
El caso es que con Ellos yo siempre he tenido una buena relación. Quiero decir, siempre los he tenido ahí, en la recámara. Es como esos buenos amigos que aunque les des un poco de lado siempre estarán ahí para sacarte adelante.
Mi historia con Ellos empezó más o menos (no lo recuerdo exactamente muy bien) en 2003 o así. Recuerdo que a finales de ese verano, en el canal local de Andújar echaban Fiesta TV (sí, ese canal cani) en el que se colaban algunas cositas que a mí me llamaban la atención. Por esa época yo seguía muy flipado con el One de The Beatles, mi regalo de reyes de hacía dos años, e internet no había llegado a mi casa aun. El caso es que una vez vi un videoclip en que unos chavalines se reían de un muerto en su ataúd porque a este no le había ido muy bien en su "exitosa" vida. Pues eso, que a mí con 13 años, y con lo poquito que llegaba a casa de música diferente, eso me flipaba. Recuerdo mañanas enteras esperando poder volver a escuchar otra vez esa canción (¡sí, era Campeón!) y tener que tragarme a gente como Antonio Orozco o Melendi que ya por ese tiempo me resultaban un poco cansinos.
¡Que hijos de puta, ponen a Cecilia Freire en su videoclip para ponerme aun más!
Bueno, que nos desviamos. Este era el videoclip que yo deseaba ver cada mañana de los últimos días de verano. La sorpresa llego cuando ese mismo mes, mi hermana se las apañó para que mis padres nos compraran una tarjeta de estas de internet para un mes (o algo así, la verdad es que a mí por esa época me importaba bien poco esto de la World Wide Web). Yo sólo le pedí a mi hermana que me pusiera a descargar esa canción, que hiciera lo que fuera, pero que descargara esa canción, que yo la quería. ¡Yo creo que tardó eso más de una semana en descargarse por el mítico Kazaa de esa época! Pero la espera consiguió su recompensa, ¡por fin tenía esa canción para mí!
Ahora es cuando damos el primer salto en el tiempo. Como todo, ese mes de internet acabó, y a mí, como he dicho antes, me importó bien poco. Yo estaba más interesado en ganar el partido de fútbol de por las tardes en el parque, o de conseguir los primeros besos (intentos fallidos, por cierto) de las muchachas en el instituto, o de conseguir una Play2... digamos que era la adolescencia, edad en la que uno se fija en otras cosas.
Nos situamos en las navidades de 2006; y yo las pasé en Barcelona para celebrar el nacimiento de una nueva prima (la mejor prima del mundo, por cierto) y de la que puedo decir que su padre, además de mi tío, es un amigo y mi "gurú" musical. Por esa época, yo estrenaba el MP3 que mis padres me compraron para Reyes pero que me dieron por adelantado para que lo disfrutara mucho más. Pues bien, este tío del que les he hablado antes, al ver que yo tenía "Campeón" de Ellos en el mp3 se sorprendió bastante (mucho, diría yo) de ver como un niñato de 15 años tenía en su mp3 ese grupo del que nadie sabía nada. Por suerte, él tenía el disco de esos "chavalines que se reían de un muerto en su ataúd" y me lo pasó enterito a mi mp3. ¡Les aseguro que fue uno de los mejores regalos de Reyes que me han hecho nunca! ¡Para alguien que por esa época ya empezaba a sufrir los primeros amores y desamores, canciones como "Cuélgalo", "Imposible" o "Dicen que te vas" le resultaban perfectas!
Tuve unos meses en los que Ellos y Quique González, junto a Sidonie y Lori Meyers (estos gracias a mi hermana) eran lo único que sonaban en mi mp3. Como verán, no podía hablar de música con nadie, eran como mis pequeños tesoros, sólo para mi disfrute.
Es aquí cuando damos el segundo salto en el tiempo, y nos situamos a finales de 2009. No volví a buscar nada más de Ellos; tuve una época (3 años, casi) en la que sólo me interesó Bruce Springsteen, Bob Dylan y profundizar más en mis adorados Beatles. Sin embargo, esta pasada Navidad, este mismo tío del que les hablo me habló de que Ellos había sacado un disco nuevo el año anterior (2008) y que además había conseguido su primer disco. La curiosidad me pudo, y gracias a Spotify y a él, conseguí obtener los dos nuevos discos de los "chavalines que se reían de un muerto en su ataúd".
Aquí es donde de verdad Ellos empiezan a ser importantes para mí. ¿Por qué? Porque nada más acabar la Navidad entré en una depresión de caballo (por diversas causas) que me tuvo encerrado en casa cerca de tres meses con un miedo atroz a salir a la calle, a relacionarme con la gente. Si paseaba y alguien me miraba, llegaba a casa casi llorando y con ataques de ansiedad (¡a mí! ¡que nunca he conocido lo que es la vergüenza!). Gracias la ayuda involuntaria de Ellos, y escuchando sus tres discos, puedo decir que salí de la depresión. Sí, es cierto que si dijera que sólo ellos me curaron sería muy exagerado, y estaría mintiendo, pero canciones como "Fin de emisión", "Paso de ti", "Diferentes", "Dicen que te vas" o "Algún detalle" ayudaron a que saliera adelante.
Por eso es por lo que soy tan "talifán" de Ellos. Y el que no me quiera creer, que no me crea, pero esto queda escrito en este blog, donde todas las cosas que he escrito tienen relación con mi vida y mi realidad.
Sin más, les doy las gracias a Guille Mostaza y a Santi Capote por ser, por siempre, Ellos. Aquí siempre tendrán un fan.
P.D: Y pedirles perdón por no tener ninguno de sus discos originales y por no haberlos visto aun en concierto. De lo primero es culpa mía, por tener menos dinero que el que se está bañando. De lo segundo no tiene nadie culpa, estoy seguro que los veré en Málaga el 16 de diciembre.
P.D2: El 2 de noviembre, para los dejados como yo, sale el nuevo disco de Ellos a la venta, así que todo el mundo a comprarlo. Aquí les dejo "Cerca", el single que no consigo quitarme de la cabeza.
Buscar más artistas como Ellos en MySpace Music
jueves, 30 de septiembre de 2010
He Would Have Laughed
Ese Gordon resultó ser otro más. Ciertamente nuestro primer contacto fue interesante; se acercó a mí sólo para decirme que mi camiseta de arcoiris lluviosos molaba y me hizo tanta gracia que le invité a que se sentara y que acabaramos juntos nuestro tercer café de la mañana. Más que nada era una compañía, ni buena ni mala, pero sí una compañía visto lo deprimente que era esa cafetería.
El caso es que en un principio me pareció una persona con la que poder mantener una conversación. Me preguntó que estaba escuchando y se sorprendió de que le dijera... mmm... bah, da igual, no me acuerdo de lo que estaba escuchando en ese momento. Se ve que le gustaba ese grupo, porque se puso muy nervioso, no hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que no hablaba con mucha gente con gustos parecidos a los suyos. La conversación siguió su curso normal, salvo que cada vez que intentaba dárselas de interesante, yo ya conocía por dónde iba a salir, ya conocía a ese grupo, a ese escritor, nada de lo que me dijo fue nuevo para mí, y en ese momento el pobre ya no podía más, le iba a dar un ataque de nervios. Por un lado estaba excitadísimo por tener alguien con quien hablar, y por otro, yo notaba como me miraba casi con odio; parece que no soportaba que hubiera alguien que conociera más cosas que él.
Sí, confieso que yo lo maté. Pero fue un asesinato totalmente involuntario y que ayudará a todos. El primero a él, que por fin se dio cuenta de quien era, quiero decir, se dio cuenta de quien no era.
El golpe de gracia llegó cuando me preguntó mi nombre y yo le respondí. Ahí, acabó por desfallecer no sin antes escribirme en un papel la dirección de un tal Filippo que estaría encantado de conocerme.
Acabo de salir la casa de ese tal Filippo y es la persona más interesante que he conocido nunca, no sé como serán los demás, pero a mí este Filippo me encanta.
Por cierto, mi nombre es Sabina y maté a Gordon Comstock. El mismo Gordon Comstock que me dio vida.
El caso es que en un principio me pareció una persona con la que poder mantener una conversación. Me preguntó que estaba escuchando y se sorprendió de que le dijera... mmm... bah, da igual, no me acuerdo de lo que estaba escuchando en ese momento. Se ve que le gustaba ese grupo, porque se puso muy nervioso, no hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que no hablaba con mucha gente con gustos parecidos a los suyos. La conversación siguió su curso normal, salvo que cada vez que intentaba dárselas de interesante, yo ya conocía por dónde iba a salir, ya conocía a ese grupo, a ese escritor, nada de lo que me dijo fue nuevo para mí, y en ese momento el pobre ya no podía más, le iba a dar un ataque de nervios. Por un lado estaba excitadísimo por tener alguien con quien hablar, y por otro, yo notaba como me miraba casi con odio; parece que no soportaba que hubiera alguien que conociera más cosas que él.
Sí, confieso que yo lo maté. Pero fue un asesinato totalmente involuntario y que ayudará a todos. El primero a él, que por fin se dio cuenta de quien era, quiero decir, se dio cuenta de quien no era.
El golpe de gracia llegó cuando me preguntó mi nombre y yo le respondí. Ahí, acabó por desfallecer no sin antes escribirme en un papel la dirección de un tal Filippo que estaría encantado de conocerme.
Acabo de salir la casa de ese tal Filippo y es la persona más interesante que he conocido nunca, no sé como serán los demás, pero a mí este Filippo me encanta.
Por cierto, mi nombre es Sabina y maté a Gordon Comstock. El mismo Gordon Comstock que me dio vida.
martes, 31 de agosto de 2010
Half a person.
[Es un tío muy especial. Raro en muchos aspectos, ¿sabe lo que quiero decir? Por ejemplo, cuando yo le conocí. Cuando le conocí pensé que era un snob. Sí, un jodido snob de mierda. Eso es lo que pensé. Pero no lo es. Es sólo que tiene una personalidad muy original y cuesta un poco llegar a conocerle bien.]
Holden Caulfield
Llegaste a casa, cogiste el primer trozo de papel que encontré, y sólo diste con este boli, que morirá antes de que puedas terminar de contar todo esto. Lo que te pasó hoy no sabes si volverá a pasar, es más, no sabes si de verdad quieres que se repita, si te gustó o si por el contrario ha sido la experiencia más asquerosa que has tenido nunca. Puede que incluso sea la más enriquecedora, o que mañana ni siquiera la recuerdes. Sin embargo, lo hiciste.
Sí, dilo, disfrutaste mientras todo ocurrió. Era lo que estabas deseando. Sólo necesitaste que alguien te dijera lo que eras, que te destrozara, que te hiciera el corazón trizas, que tumbara todos los pedestales donde tenías todos tus mitos. En definitiva, alguien que te dijera la verdad a la cara, que te hiciera ver que no eras más que un simple "intento de"; ¡Sí! ¡Sólo eres eso! ¡Seguro que hasta Sally te rechazaría!
No te diste cuenta de que eras la última persona con la que alguien interesante se pararía a hablar hasta que ella no te lo dijo. Pero no te preocupes, todavía no es lo suficientemente tarde. Aun puedes disfrutar de tu verdadero yo unos pocos minutos antes de tu muerte, ¿era eso lo que querías? ¿no? Pues ya te has encontrado. Has necesitado que alguien, que ella te diga todo eso, y al final eres tú. ¿O deberías decir que eres ella? Bah, ya da igual, ahora sólo tienes que disfrutar de tu agonía hasta que venga el Fadux Odenrick.
No malgastes tus últimos suspiros en decirme que al final encontraste a Sabina, ya sabía que todo esto iba a ocurrir. Y no te preocupes, ya preparé tu réquiem. Todo está preparado para despedir al mayor idiota que pisó La Tierra. Al menos todo el mundo podrá presenciar la despedida más preciosa que se haya visto nunca.
P.D: El boli ha sobrevidio. Tú no lo harás.
P.D: El boli ha sobrevidio. Tú no lo harás.
I can't hate you for being just what everybody thinks you are...
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